Publicidad

Fabiola Navarrete/Tu Tiempo Digital

Hola a todos les saludo con un gran gozo en mi corazón y deseo que se sigan dejando abrazar por nuestra Padre para que él siga derramando su gracia, su amor y su favor sobre cada uno de ustedes.

En la biblia encontramos historias increíbles de hombres y mujeres que lograron mantener su Fe en Dios y que esto les permitió recibir innumerables bendiciones y cambiar por completo el rumbo de su vida. 

En esta ocasión, el Señor me ha pedido que hablemos sobre la vida de Rut, de quien seguramente muchos de ustedes ya han escuchado. Rut fue una mujer muy valiente y perseverante, cuya vida fue tan importante que todo un libro se dedicó a narrar su historia. Ella mostró una completa sumisión a los propósitos eternos de Dios. Al hacer esto, se ganó el respeto y el amor de muchas personas de su tiempo, pero sobre todo, se ganó un lugar muy especial en el corazón de Dios, quien a su vez, se agradó de su actuar y la bendijo de manera sobre abundante. 

Rut se quedó viuda pero permaneció al lado de su suegra Nohemí. A pesar de no tener la misma cultura ni creencias, pues Rut era moabita, ella aprendió a respetar y amar al Dios de Nohemí. Cuando Nohemí decidió regresar a su pueblo natal que era Belén, le dijo a sus dos nueras que se quedaran en Moab. Pero Rut no aceptó esto y le dijo estas hermosas palabras que están en el Capítulo 2 versículos 16 y 17 “No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tu murieres, moriré yo, y allí seré sepultada”.

Vaya que Rut mostró ser una mujer decidida. Tener decisión es algo muy importante en la vida de todos. La decisión en sí misma es vigorizante y refrescante. Algunas personas nunca conocen el gozo y el deleite de caminar con Dios porque no escogen tomar decisiones a favor de Dios, su Palabra y sus caminos.

Las personas decididas pocas veces están sujetas al desaliento continuo; tienen una mentalidad perseverante. Cuando decidimos seguir la voluntad de Dios, nuestra decisión tendrá resultados maravillosos en nuestra vida, al igual que los tuvo en la vida de Rut.

Otra gran cualidad de Rut fue la humildad. Ella llegó a Belén mostrando respeto por la cultura y creencias de este pueblo. Mostró un carácter enseñable y una actitud de servicio. Con toda esta humildad que la caracterizaba, se fue a recoger espigas al campo de un hombre llamado Booz, quien resultó ser pariente de su fallecido esposo Elimelec.

Este varón ya había escuchado sobre Rut y la consideraba una mujer virtuosa y en el Capítulo 2 versículos 12 le dijo “Que el Señor recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”. ¡Que palabras tan hermosas!. A partir de ese día Rut siguió yendo a recoger frutos al campo de Booz. 

Nohemí,  al enterarse que se trataba de un pariente de su familia, le pidió a Rut que asistiera a una celebración especial donde se aventaba la parva de las cebadas. Le dio indicaciones precisas de lo que tenía que hacer y las cuales Rut siguió al pie de la letra, porque también era una mujer obediente. 

Se acostó a los pies de Booz y cuando él despertó ella le dijo que era pariente de su difunto esposo y que por favor extendiera el borde de su capa sobre ella. Esto en realidad significaba que la redimiera. En aquellos tiempos se acostumbrara que el pariente más cercano del esposo fallecido de una viuda, comprara las tierras que le habían pertenecido a ese hombre, y se las regresara a la mujer que estaba ahora desamparada. 

Bozz era un hombre muy recto y sabía que había un hombre más cercano a él en la lista de familiares de Elimelec. Le dijo a Rut que le preguntaría primero a él si la quería redimir y que si él no lo hacía lo haría él. El otro varón si quería redimirla pero no podía tomarla como esposa, así que le dijo a Booz que mejor él la redimiera.

Fue así como Rut y Booz se casaron y tuvieron un hijo llamado Obed, quien fue padre de Isaí, quien fue ni más ni menos que el padre del Rey David. La Fe, sumisión, decisión y obediencia de Rut la llevaron hasta el linaje de Cristo. Una moabita que provenía de un trasfondo pagano llegó a ser la bisabuela de David.

Yo hoy más que nunca deseo que nuestra Fe nos lleve también a nosotros hasta ese lugar en donde lograremos disfrutar del favor de Dios. 

Señor, que hallemos gracia delante de tus ojos hoy y siempre y que recompenses nuestras acciones mientras nos refugiamos en ti.

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.