Noticias Telemundo
Un buque ultrasecreto de la Marina registró la implosión del sumergible poco después de que se perdiera el contacto el domingo
«Imagine un tubo de metal de unos metros de largo con una placa de metal como piso. No puede ponerse en pie. No puede arrodillarse.
Todo el mundo está sentado junto a otros o encimas los unos de los otros. No puede ser más claustrofóbico». Así describía el aventurero alemán Arthur Loibl el sumergible Titan, en el que había viajado dos años antes en lo que comparó con «una misión suicida».
Su viaje a las profundidades del océano Atlántico, donde reposan los fantasmales restos del Titanic, se retrasó en varias ocasiones por problemas técnicos. Durante el descenso, que duró dos horas y media, apagaron las luces para ahorrar energía.
La única luz a bordo era una varita fosforescente. «Tienes que estar un poco loco para hacer algo así», contaba a la agencia The Associated Press mientras el mundo entero aguantaba la respiración a la espera de noticias del Titan, cuya conexión por satélite con el buque que le esperaba en la superficie se cortó el domingo pasado una hora y 30 minutos después de iniciar otro descenso hacia el pecio del Titanic.
Los cinco tripulantes (un millonario británico, otro paquistaní junto a su hijo de 19 años, un aventurero francés amante del Titanic y el dueño de la empresa que vendía los boletos de la expedición a 250,000 dólares por cabeza) tenían aire para 96 horas al partir, lo que fijaba una frontera para su rescate: las 7:08 de la mañana del martes (hora de la costa Este).
Tras perder el contacto con la nave, la empresa OceanGate esperó ocho horas antes para iniciar el operativo de rescate, al que gradualmente se fueron sumando aviones y barcos y sumergibles de varios países. La compañía no ha explicado por qué tardó tanto y la Guardia Costera no ha opinado aún si eso pudo afectar al rescate.
Salvatore Mercogliano, profesor de Historia Marítima en la Universidad Campbell de Carolina del Norte, opina que esperaron porque ya habían perdido la comunicación con el sumergible en otras ocasiones y eso no tenía por qué implicar una catástrofe. «Probablemente esperaron hasta el momento en el que tenían que haber regresado a la superficie», dice. Pero el sumergible no volvió.
El martes, durante la búsqueda, los equipos de rescate captaron sonidos periódicos «como de golpes», según la Guardia Costera, que alimentaron la esperanza de que los tripulantes estuvieran vivos bajo el mar intentando comunicarse. Este jueves, en una rueda de prensa a las tres de la tarde, el contralmirante John Mauger explicó que «esos golpes no parecen tener conexión» con el sumergible.
Para entonces un sumergible robotizado había descubierto restos a más de 200 metros de la proa del Titanic, en una zona que coincidía con la última comunicación recibida del sumergible. La Guardia Costera confirmó después que eran cinco pedazos de la nave, entre ellos el cono de proa y la parte frontal de la cámara presurizada donde viajaban los tripulantes de la nave. La empresa lamentó las cinco muertes y la Guardia Costera explicó que probablemente se había debido a una «implosión catastrófica» de camino al Titanic.
La Guardia Costera cree que es demasiado pronto para saber cuándo se produjo la implosión, pero asegura que durante las tareas de búsqueda no captaron «ningún signo de fallo catastrófico», en alusión al estallido bajo el agua que hubiera causado una implosión.
El diario The Wall Street Journal reportó el jueves sin embargo que un barco ultrasecreto de la Marina diseñado para detectar submarinos enemigos escuchó un estallido que identificó como el que acabó con el Titan unas horas después de que el sumergible iniciara su descenso el domingo. La Marina, según el diario y la cadena de noticias ABC, estuvo rastreando en busca del Titan casi desde que se perdieron las comunicaciones, según una fuente del Pentágono, y poco después de su desaparición detectó un sonido que sospechó que era una implosión cerca de donde se hallaron los restos finalmente el jueves.
NBC News, cadena hermana de Noticias Telemundo, confirmó por una fuente de la Marina que se detectó una explosión o implosión cerca de donde estaba el sumergible cuando se perdió el contacto.







































