Faby Navarrete/ Tu Tiempo Digital
Hola a todos, con plenitud de gozo me dirijo a ustedes en esta ocasión y pido en todo momento, que El Señor siga derramando su amor, sabiduría, gracia y paz sobre cada uno de ustedes para que puedan realizar de la mejor manera la tarea que les ha sido encomendada.
En esta ocasión recordaremos lo que Dios nos recuerda sobre el poder del amor y lo importante que es amarnos unos a otros para que el amor que Dios depositó en nuestro corazón, se vaya perfeccionando cada día.
El mayor acto de amor lo realizó Dios al darnos a su Único Hijo para que muriera por nosotros. Jesús nos demostró cuánto nos ama, al ser obediente y soportar la mayor de las vituperaciones y maltratos físicos hasta morir en la cruz para salvarnos. Al mismo tiempo, nos demostró también esa forma excepcional de amar al prójimo, al pedirle a su Padre que perdonara a todos aquellos que le estaban crucificando. El amor todo lo sufre, todo lo perdona, todo lo espera, todo lo soporta (1 Corintios 13: 4-8). Son innumerables las características del verdadero amor, y llevarlas a la práctica suena aún más retador, pero con la ayuda de Dios, sí es posible.
Hoy recordaremos lo que Dios nos dice sobre el amor, de dónde viene y cómo lo debemos mostrar a otros. 1 Juan 4:12 “Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros”.
Dios nos amó primero, él nos escogió. El amor de Dios se puede sentir de muchas maneras y aunque no podamos verlo, nos llena de una paz inexplicable y sentimos un abrazo interminable que nos da consuelo y seguridad. Una vez que sentimos el amor de Dios, nos será más fácil poder amar a nuestros semejantes.
Para lograr que Dios derrame de su amor, necesitamos tener intimidad con Él. Esto significa pasar tiempo con Él, lo cual se logra con la oración constante y con la lectura de su Palabra, así como practicando todo aquello que Dios nos pide y que Jesús nos vino a modelar cuando estuvo en este mundo. Otra manera de pasar más tiempo con Dios es adorándole. Al cantarle, lo estamos exaltando y repetimos todas esas frases tan importantes que refuerzan cada día nuestro amor y fidelidad por Él, al mismo tiempo que elevan nuestra Fe.
Es como cuando estás interesado en una persona y buscas conocer más de ella/él y pasar más tiempo con ella/él. Asimismo, se logra una estrecha relación con Dios, buscándole varias veces al día. No es necesario que lo hagas en un lugar apartado siempre, a veces puedes platicar con Él en silencio y aunque estés rodeado de más personas.
Una vez que tu relación con Dios se vuelve más íntima, Dios irá perfeccionando cada vez más y más su amor en ti y será mucho más fácil que demuestres a otros ese mismo amor que Dios ha puesto en tu corazón. Serás una persona más tolerante, paciente, compasiva, prudente, humilde, que no se ofende fácilmente y que sabe perdonar. Un ser humano que ante todo, busca conciliar la paz.
Es entonces, cuando este amor será perfeccionado y además de sentirnos gozosos, plenos, confiados y protegidos, también nos sentiremos cada día más fuertes y no dejaremos que ninguna mala noticia o situación adversa, nos derrumbe. El amor vencerá siempre el temor.
1 Juan 4: 18 “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”.
Sentir temor cuando algo difícil nos está sucediendo, no está mal, lo que no debemos permitir es permanecer mucho tiempo atemorizados y dejando que nuestra imaginación vuele al visualizar los peores escenarios posibles. No dejemos que el temor nos paralice y nos lleve a tomar malas decisiones. Vayamos enseguida a los brazos de Papá y dejemos que él nos abrace fuerte. Su amor perfecto sacará de nosotros el temor y volveremos a estar seguros y protegidos. Lograremos ver un mejor panorama y confiaremos en que Dios será quien nos permita salir lo mejor librados de esa situación.
Pido al Señor que si tu hoy estás atravesando por alguna situación difícil, que sea Él derramando su amor, su sabiduría, paciencia y fortaleza para que pronto puedas salir de dicha situación. Dios es Fiel y su amor se perfeccionará cada día más en nosotros.
Les amo, les abrazo, y primero Dios los veo muy pronto.










































