Noticias Telemundo
Por John Hanna – The Associated Press
Un grupo de defensa legal de los derechos civiles presentó este sábado una demanda en contra del Gobierno de Donald Trump pidiendo a las cortes que no se le permita transferir a 10 personas migrantes a la base naval estadounidense en Guantánamo.
Es el segundo caso legal en el plazo de un mes que busca frenar el envío de personas migrantes deportadas por Estados Unidos a ese lugar de encarcelamiento.
Trump ha dicho que planea detener a hasta 30,000 personas que según él caben en el sitio para fines de deportación, asegurando que se va a trasladar ahí a los supuestos «peores de los peores» inmigrantes.
Sin embargo, la Administración no ha compartido información precisa sobre qué supuestos cargos criminales se les achacan a la mayoría de las personas enviadas ahí hasta ahora, y mucho menos ha divulgado si esas personas ya fueron imputadas, enjuiciadas o declaradas culpables de los presuntos cargos.
Familiares de algunos jóvenes venezolanos que habían sido enviados ahí en un inicio han declarado a medios como Noticias Telemundo que sus seres queridos no tienen vínculos delictivos.
La demanda de este sábado solamente se refiere a 10 personas, la mayoría de origen venezolano, cuyo traslado está previsto para los siguientes días. El caso fue presentado en un tribunal federal en Washington por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), al igual que la primera demanda similar. Además, tras otra moción legal parecida, ante un tribunal en Nuevo México, un juez dictó el 9 de febrero que no se podía transferir a tres otras personas migrantes venezolanas a Guantánamo.
Los abogados de la moción de este sábado dijeron que se trata de una solicitud para intervención de emergencia contra el envío de estas personas a la base militar.
Los demandantes dicen que los traslados están en violación de la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense, que prevé el derecho al debido proceso legal. A algunos de los 10 hombres las autoridades estadounidenses los señalaron no oficialmente de ser parte de «cárteles criminales», pero la demanda dice que no hay evidencia alguna de que tengan vínculos delincuenciales, y que la única prueba presentada hasta ahora equivocadamente les atribuye ser parte de un grupo criminal porque tienen tatuajes como uno de un rosario católico.
Los tatuajes que según las autoridades de Estados Unidos usan los presuntos miembros de grupos como el Tren de Aragua —identificado por el Gobierno de Trump como fuerte amenaza aunque estudios especializados indican que tiene muy poca presencia en territorio estadounidense—no tienen que ver con rosarios.
La demanda de este sábado también argumenta que la base en Guantánamo, Cuba, «no cuenta con la infraestructura» para mantener en detención a los 10 hombres.
«Solamente buscan transferirlos ahí para intentar sembrar miedo en la población migrante«, indica el documento.
Hasta la fecha han sido oficialmente transferidas unas 50 personas migrantes desde Estados Unidos a Guantánamo, aunque algunos abogados de derechos civiles creen que ya unas 200 personas han pasado por ahí en el último mes.
Activistas dicen que es la primera vez en la historia estadounidense que el Gobierno busca detener ahí a personas no ciudadanas por temas de infracciones civiles o migratorias. Durante décadas la base naval fue usada para detener a personas consideradas extremadamente peligrosas como sospechosos de participar en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Los 10 hombres migrantes al centro de la demanda presentada este sábado llegaron a suelo estadounidense entre 2023 y 2024, según el documento legal.
Siete de ellos son originarios de Venezuela y al menos dos de ellos han sido torturados por el régimen de Nicolás Maduro, de acuerdo con lo que dice la demanda. Los otros tres involucrados son una persona afgana y una persona paquistaní que, de acuerdo con la ACLU, viajaron hacia Estados Unidos para escapar de amenazas del Talibán. La décima persona es alguien que huyó de Bangladés porque dice que había sido amenazado por su afiliación partidista.
«El propósito de esta segunda demanda sobre Guantánamo es prevenir que más gente sea enviada ilegalmente a esta prisión infame, donde las condiciones se sabe son inhumanas», dijo Lee Gelernt, abogado de la ACLU. «La demanda no indica que estas personas no pueden ser detenidas en instalaciones en Estados Unidos, sino que no pueden ser trasladadas a Guantánamo.»
Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) respondieron a solicitudes para hacer comentarios respecto a la demanda este sábado. Además de la presidencia y de Kristi Noem, la secretaria de DHS, los otros acusados en el documento legal son Pete Hegseth, secretario de Defensa, y Kika Scott, directora interina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración.







































