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Fabiola Navarrete/ Tu Tiempo Digital

En entrevista exclusiva a Tu Tiempo Digital, el Psicoterapeuta Josué Medrano nos dijo que en estos momentos, es normal que todos experimentemos este tipo de  pensamientos negativos durante esta pandemia. Hoy casi todos experimentamos frustración, ansiedad, miedo, tristeza, y soledad. Pero los pensamientos de suicido empeoran por condiciones de salud mental, como por ejemplo la ansiedad severa o depresión grave. Estas personas son más propensas a tener pensamientos de suicidio. Estas personas sienten que están pasando por una situación muy abrumadora. 

La clave es que la persona sienta que lo que está viviendo es demasiado abrumador. Una situación que es abrumadora para una persona puede no serlo para otra. Ahorita hay muchas preocupaciones tanto familiares como laborales. Quienes salen a trabajar tienen miedo de ser contagiados mientras que otros tienen miedo de perder su trabajo, de no poder proveer para su familia, de poder contagiar a sus familiares, de estar aislados en la casa, de no tener contacto social. Así también muchos están estresados porque ahora conviven más con sus familiares y ya esos tiempos de privacidad no existen. 

Las personas que tienen trastornos mentales pueden tener más riesgo de cometer suicidio. Algunos de estos trastornos pueden ser trastorno bipolar, trastorno post-traumático o ansiedad. 

Existen algunas señales para poder detectar cuando una persona se encuentra en riesgo de atentar contra su vida, sin embargo, hay que ser muy cuidadosos para no confundirlos con los sentimientos que hoy todos estamos experimentando con esta pandemia. Una de estas señales de advertencia puede ser:

-Si alguien está hablando expresamente del suicidio es muy probable que lo quiera hacer. Hoy en día pueden también expresarlo a través de las redes sociales.

-Si una persona no tienen armas en su casa y de repente quiere comprar una. 

-Si una persona compra de repente químicos u otro tipo de cosas que pueden usar para atentar contra su vida.

-Si un individuo se retira del contacto social. Aún hoy en medio de todo este confinamiento, podemos usar otros medios para mantenernos en comunicación con familiares y amigos. Si la persona de repente ya no quiere participar en este tipo de contacto social y busca aislarse es una señal importante. 

-Si una persona cambia mucho de humor. Por ejemplo, si una persona de repente está muy alegre y de un momento a otro se vuelve cabizbaja y retraída. Las personas bipolares son así y por eso ellas tienen un gran riesgo de cometer suicidio.

-Si una persona de repente empieza a ser muy violenta o habla de morirse es también una señal alarmante. No quiere decir que ver una película de acción con escenas violentas sea un indicador de esto. Lo preocupante sería que a mí no me gustara ese género de películas y ahora sí. 

-Si un individuo hace uso excesivo de drogas o alcohol, o bien alguien que no lo hacía antes y de repente ya lo hace. Estas son acciones autodestructivas. Dentro de estas misma acciones que buscan la autodestrucción también están el infringirse dolor, manejar muy rápido, o muchas otras más acciones de alto riesgo.

-Si una persona tiene un cambio drástico en su rutina diaria. Por ejemplo pérdida de apetito o pocas horas de sueño. Una persona que tiene problemas para conciliar el sueño normalmente tiene problemas de ansiedad. Puede ser no sólo el dejar de comer, sino también el comer en exceso. 

-Si un individuo de repente empieza a regalar sus pertenencias o empieza a despedirse de la gente o arregla asuntos pendientes. 

Recordemos que las personas que tienen ganas de suicidarse no ven una salida a su problema. No ven que su vida ni su futuro puedan ser mejor. El mundo se les cierra literalmente y ya sólo quieren desaparecer. Tener pensamientos de suicidio es sentirse atrapado, sin esperanza de poder cambiar ni el presente ni el futuro.

Todos estamos juntos en esta pandemia y tenemos que recordar que no estamos solos y que de una manera o de otra saldremos de esto. Pero las personas que están en depresión severa pueden llegar a pensar que esta situación será permanente o incluso que empeorará. 

Nuestro psicoterapeuta nos dio unos consejos para las personas que pueden estar experimentando estos pensamientos de suicidio:

-Buscar ayuda, contactar a un profesional de salud mental que los ayudará a enfrentar estos pensamientos.

-Platicar con los seres queridos, amigos, buscar alguien en la comunidad de Fé si pertenecen a una. 

-Buscar ayuda en grupo de apoyo a través de redes sociales.

En caso de presentarse una crisis de salud mental se debe llamar a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio 01 800 2738255 y también tienen chat. 

Es muy importante saber que este tipo de personas se van a rehusar a recibir ayuda. Hay que buscar una manera de hacerlos comprender que son ellos los que tienen que buscar la ayuda profesional. 

Qué se puede hacer para ayudar a estas personas a cambiar ese tipo de pensamientos:

-Tratar de llamar a las personas que sabemos que se han sentido deprimidas. Darnos el tiempo para escucharlos.

-Ayudar a personas de manera económica si podemos, o bien ayudarles a ir por su despensa y demás pendientes que tengan.

-Apoyar a estas personas a mantener su rutina diaria lo más que se pueda.

-Animarlos a promover una actividad física y mental. Esto ayuda a que las endorfinas salgan y nos sintamos bien. Hoy sobran medios para poder hacer esta actividad física. La actividad mental puede ser leer, dibujar, pintar, hacer un rompecabezas. Hay que limitar el tiempo dedicado a ver noticias. Este tipo de cosas sólo nos alarman. 

Recuerden que aún con toda la ayuda que está disponible, todo está en nosotros y nuestra mente en realidad es la única que nos puede ayudar a combatir este tipo de pensamientos. 

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